Si bien no se llegó a concertar
reuniones o atender el pliego petitorio de los obreros, las posiciones exhiben
que este tema debe postergarse hasta nuevo aviso, debido a que lo esencial es
cuidar la salud y dar garantías al empleo
Alvaro Rosales Melgar
No hay ambiente para hablar de
incremento salarial. Desde el sector trabajador, el empresariado y el Gobierno
central coinciden en que no es el tiempo de entrar en negociación o sacar a
relucir el tema en un contexto diezmado por el coronavirus.
El ministro de Economía, José
Luis Parada, manifestó que no es momento de referirse a porcentajes o cifras
relacionadas a este tema porque la preocupación se centra en gestionar los
recursos económicos a atender el tema de salud y pago de bonos para dar alivio
económico a la ciudadanía.
Si bien la autoridad no descartó
abordar el tema más adelante, también señaló que, por el momento, determinar un
aumento salarial sería una discusión un complicada para lo que está sucediendo,
ya que las prioridades son otras.
Desde la Central Obrera Boliviana
(COB), el secretario de Finanzas, Edmundo Luna, recordó que se entregó un
pliego petitorio al Gobierno (donde se sugiere un aumento al haber básico del
10% y un incremento del 15% para el salario mínimo nacional) y que es el comité
ejecutivo quien lleva adelante este asunto.
La entidad representativa del sector
trabajador apunta a convertir este espacio en un centro de aislamiento para los
infectados por el Covid-19, según sus dirigentes
Sin embargo, el dirigente dejó
entrever que se proyecta postergar esta situación para cuando se reactive la
economía y se levanten las medidas gestadas a raíz del brote de coronavirus en
Bolivia. Además, desde la entidad obrera consideran que los empleadores deben
otorgar garantías a las fuentes de empleo, enfocarse en la estabilidad y
respetar los derechos de los trabajadores.
Esta posición fue reforzada y
admitida por Sócimo Paniagua, ejecutivo de la Central Obrera Departamental
(COD) de Santa Cruz, quien apuntó que hasta ahora no hay respuesta del Gobierno
respecto al pliego petitorio de los trabajadores, pero que se justifica porque
ahora la salud debe ser prioridad. "Antes que un incremento está la salud
y la vida, después viene lo demás", argumentó.
“Lo de la COB es una posición
sensata, coincidimos en que se debe salir de este atolladero en el que nos
encontramos y del que desconocemos la totalidad de las consecuencias. Hay
empresas con riesgo de cierre y, si bien las medidas estatales ayudan, no es el
momento de tocar el tema porque es tiempo de pensar en la vida, la salud y de
inyectar recursos para salvar el día a día de la gente”, manifestó Luis
Barbery, presidente de la CEPB.
No hay sector en la economía que
no se haya visto afectado por la crisis de salud. Los actores no pueden
cuantificar los daños debido al aislamiento e incertidumbre
Desde otras esferas del sector
privado, además del tema de salud, la preocupación se centra en buscar vías
para inyectar liquidez a los sectores más afectados por la emergencia sanitaria
y esto también implica atender solicitudes para poder dar garantías y
estabilidad a las fuentes de empleo.
Por lo general, cada 1 de mayo,
en conmemoración al Día del Trabajo, el Estado regulariza y dispone de aumentos
al salario de los trabajadores. En 2019 hubo un incremento del 4% al haber
básico y del 3% al salario mínimo nacional. Sin embargo, la emergencia
sanitaria lleva a que este tema pase a segundo plano porque los actores
coinciden en que se debe priorizar la salud.
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