Las acciones suben más de un 3% y
el interés de los bonos se recupera, animados por las medidas de estímulo
anunciadas por la Casa Blanca
PABLO GUIMÓN
Wall Street levanta cabeza,
después de protagonizar el lunes la peor jornada desde la crisis financiera de
2008, sacudida por la guerra en los precios del petróleo y los temores de los
inversores ante el impacto económico de la expansión del coronavirus. El Dow
Jones ha arrancado la jornada del martes con una subida del 3,6%, igual que el
S&P 500 (3,5%), animados por el anuncio de medidas de estímulo esbozado la
víspera por la Casa Blanca, que habrá de concretarse este martes, según afirmó
el presidente Trump.
La subidas en Wall Street han
reflejado las que habían experimentado horas antes los parqués europeos. El
precio del petróleo, que cayó un 25% el lunes, ha subido un 7%. Y el repunte
del interés de los bonos a 10 años, que ha alcanzado el 0,655% frente al 0,339%
que marcó el lunes, es señal de un cierto optimismo, al indicar una bajada de
la demanda de los activos más seguros. Pero la cautela sigue imperando entre
los inversores, y las acciones siguen por debajo de los valores a los que empezaron
la semana.
En una no programada
comparecencia ante la prensa, el lunes por la tarde, Trump anunció alivios
fiscales en las nóminas de los asalariados, ayudas a los empelados que cobran
por hora y asistencia a los sectores más afectados por la crisis del
coronavirus, como el hotelero, el aeronáutico y el de los cruceros. Este
martes, dijo el presidente, se darán a conocer los detalles de la reacción
económica de la Administración a una crisis que, combinada con la guerra por
los precios del petróleo entre Arabia Saudí y Rusia, provocó el lunes caídas
superiores al 7% en los principales índices del parqué neoyorquino. Las caídas
fueron tan fuertes que, por la mañana del lunes, a solo cinco minutos de abrir
la bolsa, hubo de decretarse el cierre temporal de la cotización.
“Los mercados experimentan una
calma provisional después de la tormenta de ayer. Mientras la intención del
presidente Trump de proporcionar recortes fiscales que apoyen la economía han
ayudado en parte a ese sentimiento, queda por ver qué paquete se acaba
introduciendo”, explica Petr Krpata, analista de ING.
A la incertidumbre ante la
concreción del paquete de medidas de la Administración, se suma la de
eventuales nuevos movimientos de la Reserva federal, después de que la semana
pasada aprobara de forma extraordinaria una rebaja de los tipos de interés en
50 puntos básicos, hasta un rango objetivo de entre el 1% y el 1,25%. El
presidente Trump ha vuelto a presionar a la entidad emisora para que apruebe
nuevos estímulos para la economía. “Nuestra lenta y patética Reserva Federal,
liderada por Jay Powell que subió los tipos muy rápido y los bajó muy lento,
debería bajar nuestros tipos de interés hasta el nivel de nuestras naciones
competidoras. Ahora tienen hasta dos puntos porcentuales de ventaja, con mucha
mayor ayuda de las divisas. ¡Además, habría que estimular!”, ha dicho en un
tuit este martes por la mañana.

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