Un experto calcula que con los
recursos el sistema financiero generará nuevos créditos de $us 300 millones
para vivienda social y $us 120 millones para el productivo.
Página Siete / La Paz
El Gobierno decidió ajustar la
distribución de los fondos de garantía y dispuso que 2% de las utilidades del
sistema financiero sirvan para cubrir las pérdidas del crédito de vivienda
social y del productivo.
Mediante los decretos
supremos 2136 y 2137, del 9 de octubre de 2014, se ordenó que
los bancos PYME y los bancos múltiples
destinen el 6% de sus utilidades netas para la constitución de Fondos de
Garantía de Créditos para el Sector Productivo (Fogacp) y Fondos de Garantía de
Créditos de Vivienda de Interés Social (Fogavisp).
En enero de este año, el Órgano
Ejecutivo estableció, a través del Decreto Supremo 4131, que la distribución en
la banca PYME sea del 4% para el Fogacp, que está bajo su administración. Y que
el 2% sirva como una “reserva no
distribuible” para compensar las pérdidas en las que se incurran por los
créditos de vivienda de interés social o créditos al sector productivo, señala
el inciso a) del artículo 3.
En el caso para la banca
múltiple, la distribución se hace de la siguiente manera: el 2% para el
Fogavisp, que está bajo su administración, y el 2% para el Fogacp.
Por último, el saldo de 2%, de
los 6%, será una reserva “no distribuible para compensar las pérdidas en que se
incurran por los créditos de vivienda de interés social o créditos al sector
productivo”, señala el decreto.
El documento agrega que el monto
de las utilidades netas destinado a los fondos de garantía será determinado en
función a los estados financieros de la gestión 2019, con una auditoría
externa, que serán presentados a la
Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero ( ASFI).
Al 31 de diciembre de 2019, el
sistema de intermediación financiera registró utilidades por 2.287 millones de
bolivianos, cifra superior en 335 millones de la divisa local (17,2%) respecto
a 2018, señala el informe de evaluación del sistema financiero 2019, realizado por la ASFI.
El economista Jaime Dunn afirmó
que con este decreto los aportes
obligatorios para el Fogacp y Fogavisp fueron reajustados desde el 9 de enero,
sin que eso signifique que se afecte el ritmo de la otorgación de créditos de
vivienda de interés social o los del sector productivo.
“El decreto 4131 obliga a que con
un aporte de entre el 2% y 4% de las utilidades de las entidades financieras se
alimenten los llamados fondos de garantía para cubrir las posibles pérdidas de
los créditos productivos y de vivienda de interés social”, explicó el experto
en finanzas.
Hasta la fecha, estos fondos ya
cuentan con al menos 430 millones de dólares, según Dunn.
En su criterio, con los ajustes a
los aportes obligatorios el sistema financiero
podrá generar nuevos créditos de
al menos 300 millones de dólares para la vivienda de interés social y más de
120 millones de dólares por los créditos que sean productivos.
“Esta posibilidad es resultado de
una mejor asignación de los aportes a estos fondos, aspecto que era necesario
hacer para tener coberturas más acorde a la realidad de la economía, en una
etapa en la cual los riesgos son diferentes. Este ajuste no afecta al depósito
de la gente y más bien hace que para muchas personas y empresas, la asignación
de créditos sea mejor”, manifestó.
El experto agregó que al crearse
una reserva específica del 2% se respalda
a las entidades financieras de manera “prudencial” ante potenciales
pérdidas, además de darles la
oportunidad de generar mayores créditos y ampliar su cartera de clientes.

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