Industrialización, promesa de Gobierno aún en gestación
Por Luis
Fernando Avendaño -
Pruebas de elaboración de carbonato de litio en la
planta de Llipi (Uyuni). Por ahora sólo se llegaron a producir 10 toneladas. -
Luis Fernando Avendaño Los Tiempos
La industrialización en Bolivia para dar valor
agregado a las materias primas es una promesa del Gobierno expresada en un
paquete de 36 proyectos en hidrocarburos, minería y manufacturas.
Sin embargo, tras un análisis de lo ejecutado hasta
la fecha, es posible afirmar que los proyectos, en su mayoría, aún están en
gestación, algunos hacen sus primeras pruebas y muchos sufrieron retrasos, por
lo que es posible sostener que la industrialización de empresas públicas del
Estado es aún una promesa pendiente del Gobierno.
El análisis corresponde al Centro Estadístico para
el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla). Del otro lado, varias fuentes del
Gobierno coinciden en responder que los retrasos ni son grandes ni son
injustificados, puesto que se deben cumplir fases.
Además, los retrasos son mínimos si se compara con
lo que debieron hacer los gobiernos de turno anteriores. El compromiso es
concluir el paquete de proyectos hasta 2020.
Según el investigador del Cedla, Carlos Arze, son
36 proyectos presentados por el Gobierno dentro de su programa de
industrialización (11 en hidrocarburos, lo mismo que en minería y 14 en
manufacturas). Para todos estos se ha comprometido una inversión de 7 mil
millones de dólares, pero la cifra podría aumentar a 9.700 millones si se
contabilizan la Siderúrgica Mutún (2.100 millones) y las dos plantas de
refinería de zinc (515 millones), además de Azucarbol de Bermejo (23,3
millones).
En todo caso, en el área de hidrocarburos, el
proyecto estrella de la planta de urea y amoníaco de Bulo Bulo se halla en
construcción y se esperan los primeros resultados para el segundo semestre de
2016; las plantas separadoras de líquidos de Río Grande no pueden considerarse
“industrias”, puesto que no generan un nuevo producto, sólo separan elementos.
En minería, sus dos proyectos estrella (litio y hierro) enfrentan problemas: el
litio de Uyuni, sigue en fase de pruebas y apenas produjo sus primeras 10 toneladas
de carbonato de litio; el hierro de El Mutún está postergado debido a la
disolución de contratos con la india Jindal Steel SRL. Finalmente, en
manufacturas, se concluye que las unidades puestas en funcionamiento hasta la
fecha no son rentables desde el punto de vista empresarial, y atienden más a
una lógica de demanda social (empleo).
Según el Cedla, en el caso de la industrialización
de los recursos naturales no renovables, la política del Gobierno mostró mucha
incoherencia y ha tropezado con problemas derivados de sus propios errores en
la implementación, impidiendo resultados tangibles hasta la fecha.
Hidrocarburos
En el ámbito de los hidrocarburos, según Arze,
destacan la incoherencia en la formulación de la política y las discrepancias
en la asignación de atribuciones a las instituciones encargadas del proceso.
Por un lado, la priorización de la recaudación de ingresos fiscales ha
subordinado la industrialización a la coyuntura fiscal, a las condiciones de
mercado que enfrentan las operadoras extranjeras e inclusive a pugnas dentro
del régimen. Por otro lado, hubo muchas discrepancias sobre las atribuciones de
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y la Empresa Boliviana de
Industrialización de los Hidrocarburos (EBIH), hasta que en junio de 2011 un
decreto supremo rayó la cancha dando más competencias a YPFB.
Además, las diferentes instituciones estatales
incorporaron varios proyectos cuya responsabilidad aún están en disputa; por
ello, las previsiones sobre montos de financiamiento necesarios han variado
desde los 1.570 millones de dólares hasta los 7.000 millones.
Otro problema fue la actitud permisiva del Gobierno
con las empresas extranjeras, justificada por la necesidad de inversiones, y el
enigma sobre las reservas hidrocarburíferas en el país.
Al respecto, el gerente general de Plantas,
Proyectos y Petroquímica de YPFB, Mario Salazar, no quiso comentar el informe
del Cedla por no conocerlo. Sin embargo, explicó que el proceso de
industrialización avanza por fases, y no es posible saltarlas. Negó que la
elaboración de normativas para precisar las competencias de YPFB y EBIH hayan
sido determinantes en los retrasos y enfatizó que, en todo caso, los supuestos
retrasos nunca serán tan grandes si se compara con lo que debieron haber hecho
gobiernos anteriores en materia de industrialización.
Minería
Los proyectos de industrialización en minería
estuvieron a cargo del Ministerio de Minería y Metalurgia. En apariencia, el
plan de industrialización en este sector está más avanzado que en hidrocarburos,
pero los tres proyectos con menor cumplimiento son precisamente los más grandes
e importantes en términos de volumen de la inversión y de la complejidad de los
procesos de transformación industrial: zinc, litio y hierro.
En el caso de las refinerías de zinc, hubo
problemas de licitación desde 2010, hasta que recién en 2012 se adjudicó, por
invitación directa, a la española Técnicas Reunidas, que construirá las
refinerías en cuatro años.
En el tema del litio del salar de Uyuni, el retraso
de casi dos años se debe principalmente a errores sobre la duración del proceso
de investigación del método de obtención de carbonato de litio como paso previo
para la obtención de litio metálico y la fabricación de baterías de ión-litio.
La situación fue admitida por el propio presidente de la Gerencia de Recursos
Evaporíticos, Alberto Echazú, aunque, según declaraciones a la prensa, este
tipo de retrasos es "normal" y hasta justificable si se considera que
durante los 20 años anteriores los gobiernos de turno no hicieron nada al
respecto.
Finalmente, el proyecto siderúrgico de El Mutún,
que representaba la mayor inversión extranjera (2.100 millones de dólares en
siete años), ha sido suspendido indefinidamente y la empresa Jindal Steel &
Power, encargada del proyecto siderúrgico, pidió la rescisión del contrato con
el argumento de que el Gobierno ha incumplido una serie de compromisos.
Por lo demás, la planta de Corocoro y la fábrica de
ácido sulfúrico entraron en funcionamiento en los plazos previstos, mientras
que el horno Ausmelt en Vinto y rehabilitación de Karachipampa se encuentran en
fase de pruebas. Los restantes se encuentran en diferentes estadios de
cumplimiento de lo previsto. En los casos de la fábrica de ácido sulfúrico y de
la fundición de Karachipampa, se trata, en realidad, de su rehabilitación y no
de nuevas construcciones.
Manufacturas
En manufacturas, sólo tres de las nueve empresas
proyectadas desde 2007 entraron en funcionamiento en 2012. Según el análisis de
Cedla, los retrasos se deben a la falta de capacidad técnica y errores de
planificación debido a que muchos de los proyectos no fueron resultado de la
planificación razonada, sino de la presión de organizaciones sociales, lo que
obligó a modificaciones de contratación.
Estas decisiones desembocaron en varios casos en
actos de corrupción que interrumpieron o hicieron fracasar los proyectos de
industrialización. Además, varios de los proyectos no tienen financiamiento
estatal y deben recurrir a la donación o al crédito privado interno o externo.
Lo más destacado de los proyectos de
industrialización manufacturera del actual Gobierno es su reducida magnitud en
términos de inversión, aporte a la producción, generación de ingresos públicos
y creación de empleos.
La gerente general del Servicio de Desarrollo de
las Empresas Públicas Productivas (Sedem), Patricia Ballivián, dijo que
los proyectos están empezando a crecer, tales como Lacteosbol, EBA y Cartonbol,
que en 2013 obtuvieron ventas por 267 millones de bolivianos.
“Actualmente, éstas están en pleno proceso de
producción”. “No existen empresas deficitarias”, sino aquellas que se están
incubando, declaró en entrevista con el diario El Deber.

Es necesario entender que un proyecto de inversión y en cualquier sector tiene una fase de pre-inversión, inversión y ejecución donde el tiempo es diferente, es por eso que tambien se debería comprender la retraso de la mayoría de estos proyectos que se están realizando (y no son promesas incumplidas) en la mayoría de estos existe la necesidad imperiosa de contar con un periodo de prueba para determinar la realización de una inversión con rendimientos que valgan la pena en un futuro, al menos en estos sectores estratégicos en la economía. Varios de estos proyectos certermanente llevan un tiempo considerable de espera, pero cuando algún proyecto esta relacionado con el gobierno en cualquiera de sus niveles esté siempre presentara problemas tanto de forma (relaionado a sus normas) como de fondo (en cuanto a los objetivos que este persigue, pues puede ser social o económico).
ResponderEliminarComo dice el título "AÚN EN GESTACIÓN" pero que se están llevando a cabo en menos de 10 años, esperamos más de 180 años para iniciar la industrialización con recursos naturales que siempre tuvimos, esperar no nos hará daño.
Mariana tiene razón en esperar, hay una frase que dice "despacio, que ando apurado" y es lo que necesitamos para que los proyectos puedan concretarse con la menor cantidad de fallas posibles.
ResponderEliminarPero un poco en contra de la critica de que otros gobiernos nunca hicieron nada o tuvieron mayores retrasos, es verdad pero también hay que tomar en cuenta que tampoco los otros gobiernos tuvieron los ingresos con los que cuenta el actual gobierno.
Es posible apreciar que el proceso de industrializacion en Bolivia hoy en dia tiene una mayor importancia comparando con anteriores gestiones gubernamentales.. pero el hecho de que estos proyectos no sean terminados y mas aun que no sean rentables a largo plazo es una situacion muy preocupante.. de que sirve construir plantas de industrializacion si `estas no generaran utilidades ni crecimiento y desarrollo para el pais.
ResponderEliminarLa estrategia de desarrollo de Bolivia debe orientarse a la generación de empleos productivos y de buena calidad que ayuden a reducir los índices de pobreza. El sector de recursos naturales, incluyendo los sectores de hidrocarburos y minería son intensivos en capital y tecnología y poco intensivos en trabajo por lo que su expansión no generaría los empleos requeridos. Es necesario buscar el crecimiento de sectores de forma diversificada.
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ResponderEliminarUn proyecto surge de la identificación y priorización de unas necesidades, su bondad depende de su eficiencia y efectividad en la satisfacción de estas necesidades, teniendo en cuenta el contexto social cultural y político.
ResponderEliminarPor tanto a la hora de preparar y evaluar el proyecto se debe concluir con todos los pasos que requiere construir un proyecto, y por ultimo realizar pruebas piloto y entregar el producto final.
Según los ciclos económicos de la actividad económica en el capitalismo. tendríamos que entrar a un periodo de crisis (ciclos Juglar), si esto es así la baja del precio de los minerales sera sostenido, lo que llevaría a un virtual fracaso de la industrialización de estos, esto siendo pesimista, en cuanto a los hidrocarburos la exploración de nuevos pozos se debe dar de manera urgente porque los TCF certificados http://www.paginasiete.bo/economia/2014/7/24/reposicion-reservas-optima-segun-analistas-27548.html no nos alcanzarían para cubrir el costo de la plantas que se están implementando, espero esto no sea así y podamos ver frutos de este esfuerzo de inversión del Estado.
ResponderEliminarSin duda la burocracia es uno de los factores que perjudican el plan de trabajo en la mayoría de los proyectos de inversión pública, entre otros. Asimismo, es importante tener claro la normativa, las competencias, el tipo de licitación, etc., en el momento de la formulación y ejecución de los proyectos para evitar algún retraso de este tipo.
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ResponderEliminarDIEGO APAZA TOLA
ResponderEliminarEl proceso de industrialización es encarado por parte del Estado, por lo que enfrenta los mismos problemas que la administración publica como ser la burocracia y los procesos de licitación, lo que no quiere decir que este justificado, de hecho con las facilidades que hay en los procesos de inversión, las empresas encargadas deberían entregar las obras en el tiempo establecido en los contratos ,a mi me parece que el proyecto considerablemente atrasado es del Mutún ya que se enfrenta juicios con la Jindal que bien pudieron ser evitados durante la elaboración de los contratos y en los estudios efectuados ex-ante de la inversión, y la verdadera industrialización que se quiere lograr solo se llevara a cabo cuando se fomente al empresariado privado boliviano a llevar adelante un proceso de industrialización diversificado de acuerdo a las ventaja comparativa de los recursos naturales que poseemos, así que el proceso de industrialización impulsado por el gobierno es solo el principio y aunque los retrasos son costosos, el inicio siempre es complicado, pero no deberían difundir la industrialización cuando solo es el principio.
La industrialización en Bolivia se ve claro. que en los ultima años incremento comparando con gestiones pasadas y mas aun dar valor agregado a las materias primas esto seria realmente favorable para el desarrollo del pais Ya que Bolivia dependia mucho de las importaciones de paises vecinos este plan que tiene el gobierno esta planificado para el 2020 sera un gran proyecto de inversion para el pais en hidrocarburos, minería y manufacturas.
ResponderEliminarSin embargo la parte negativa que se ve es la lentitud de parte. del gobierno Ya que muchos de esos proyectos aun no estan en inicio y por eso se piensa que solo quedaran en promesas. Solo se puede esperar una respuesta positiva del gobierno para que el pais siga creciendo.
En el ámbito fiscal, el proceso de industrialización y la ampliación del aparato estatal (en número de empresas) es positivo por las posibilidades de generara más fuentes de empleo y crecimiento, pero precisamente , se trata de "posibilidades" que dependen únicamente de la administración que tengan las mismas. Y, por cierto que es una duda importante saber si todas esas empresas tienen una ficha ambiental, y qué calificación poseen, pues así como el Mutún, hay varias que tendrían elevados niveles de contaminación (externalidades negativas).
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