La caída
de la educación pública
A raíz del Informe OCDE 2014 sobre Chile, muchos
titulares han destacado que somos uno de los países con menor matrícula pública
en el mundo. El promedio OCDE es 83% (como lo fue en Chile en los años 80), y
el de Chile hoy es 37%. Estrepitosa caída.
Las rudas cifras
En la última década hay una tasa bastante constante
de caída de matrícula pública, promedio 64 mil alumnos por año. En el mismo
período el sector particular subvencionado ha ganado cerca de 30 mil alumnos
anualmente. La diferencia se explica por caída demográfica.
En valor monetario de hoy, esto equivale a una
pérdida acumulada de ingresos del 2004 a la fecha de US$ 1.100 millones… cada
año. Esta caída de ingresos, asociada a una estructura de costos muy fija,
explica el déficit monumental del sistema, frente al cual el bienvenido anuncio
reciente del pago de algunos cientos de millones de dólares para deudas
previsionales es, en la práctica, una gota de agua en el mar. Si esta caída de
matrícula llegara a continuar 3 años más, se acumularía un déficit adicional de
cerca de US$ 300 millones anuales.
Si se quiere detener y ojalá revertir esta caída,
no por decreto, sino que mejorando las condiciones de las aulas públicas, es
importante entender en detalle las causas del colapso. Aquí se presentan las
diez acciones u omisiones que condujeron al mayor experimento mundial en la
privatización deliberada de un sistema escolar. También proponemos once
intervenciones urgentes para la solución… si da el tiempo antes del colapso
definitivo.
Las causas del colapso económico e institucional
1. Municipalización irresponsable en los años 80, sin
darle a los alcaldes las herramientas ni las obligaciones de gestión
necesarias. Aunque hay casos ejemplares de buena gestión, si un alcalde
descuida los asuntos escolares, no hace campañas de matrícula, tiene conflictos
de interés, hace designaciones clientelares, o malgasta recursos, el MINEDUC ha
carecido hasta la fecha de potestad jurídica para intervenir la situación.
2. La municipalización vino acompañada de un cambio
de estatuto laboral para los profesores en los 80, que generó severas
pérdidas previsionales y salariales, con la consecuente conflictividad gremial
que perdura hasta hoy a pesar de sucesivos pero insuficientes aumentos
salariales y bonos de retiro. Las frecuentes huelgas y paros contribuyeron
adicionalmente a deteriorar la imagen.
3. Las rigideces laborales excesivas introducidas
vía Estatuto Docente en los 90 se diseñaron para compensar el menoscabo
recibido por los profesores públicos, pero en la práctica, dificultaron
severamente la gestión del sistema municipal y mantuvieron los costos fijos y
al alza.
4. El Estado no invirtió en nuevas escuelas
públicas en zonas de rápida expansión urbana, dejando así el terreno libre
para que esta demanda fuera cubierta por la educación particular subvencionada,
p. ej. en La Florida o Alto Hospicio, con un financiamiento que en su mayoría
provino de la Jornada Escolar Completa. El Estado le dejó el terreno libre a
los privados, y financió esta expansión con mínimos requisitos de calidad o
tamaño.
5. Gran permisividad, desde el 80 hasta hoy, para
permitir que muchas escuelas particulares subvencionadas “descremaran” al
alumnado, vía prácticas (legales o ilegales) de admisión o expulsión, de
modo que los estudiantes menos aventajados o más conflictivos se hacinarán en
las escuelas públicas, con el consecuente deterioro de clima, motivación y
resultados. Esto incentivó a muchos apoderados para sacar a sus hijos de las
escuelas públicas.
6. En los 90 se aplicó la política de copago o
financiamiento compartido. Sin duda la más contradictoria reforma posible de
un gobierno de centro izquierda. El “descreme de alumnos” ya no fue sólo de
carácter académico o conductual, sino que además socioeconómico. Es sabido
internacionalmente que los alumnos con mayor capital cultural rinden más. Se
consagró así el sistema educativo más segregado del mundo, con muchas escuelas
públicas convertidas en “guetos de desesperanza aprendida”.
7. En su última semana de gobierno, Pinochet
decretó que los directores de escuelas públicas fueran vitalicios. La
Alianza, por razones clientelares, vetó en el Congreso la concursabilidad de
los mismos desde 1990 a 2005 en 3 ocasiones. Imagine los resultados de la
gestión de una red de 5000 escuelas en que sus directores en realidad no le
responden a nadie durante quince años.
8. Cada vez que el Estado legisló un incentivo para
profesores, como bonos SAE, o bonos de retiro, lo hizo sin proveer los recursos
correspondientes, o dándolos como préstamos contra la subvención,
agravando las precarias condiciones financieras municipales.
9. Los aportes anuales dedicados específicamente a la educación municipal, que tanto critican los defensores de los colegios particulares por constituir una suerte de “favoritismo” hacia las escuelas públicas – y para reclamar por su “ineficiencia” – representan sólo un 20% del déficit anual generado por las políticas ya mencionadas.
10. Las políticas de “semaforización”, agravadas
del 2010 en adelante, estuvieron claramente diseñadas para mostrar a las
escuelas públicas como las de “peor SIMCE”, sin tomar en consideración la
estructura del alumnado o las prácticas “descremadoras”. La prensa destaca
anualmente a “las mejores escuelas del SIMCE” (o la PSU), regocijándose al
señalar que prácticamente no hay escuelas municipales entre ellas, en una
comparación técnicamente injusta. El SIMCE se transformó así en un instrumento
de marketing, se deterioró aún más la imagen de las escuelas públicas y se
agudizó el círculo vicioso.
La paradoja
Si se miran los resultados SIMCE o PISA en
establecimientos de cada segmento socioeconómico, los resultados son en
promedio muy similares entre ambos tipos de escuela. Esto rara vez se divulga.
Si se lograra medir el impacto de las admisiones y expulsiones “descremadoras”
(cuestión casi imposible) los resultados claramente favorecerían a las escuelas
públicas. Dados todos los elementos negativos arriba mencionados, esto es
casi incomprensible, y sólo explicable porque, junto con escuelas privadas
excelentes, el libertinaje facilitó la creación de más de mil escuelas
particulares pésimas y de tamaño sub-óptimo.
Decir entonces, como muchos lo hacen, que la
educación privada es “de mejor calidad” o “más eficiente” que la pública,
constituye un descaro de proporciones descomunales, alimentado por ideologías
carentes de cualquier evidencia, así como por obvios intereses creados. Es como
desangrar deliberadamente a un enfermo y después criticarlo por ser lento para
correr la maratón.
Las once vías de solución
En el gobierno anterior hubo tres iniciativas
legislativas, felizmente fracasadas, que agravaban aún más – y deliberadamente
– la situación de la educación pública. Es novedoso que ahora todo el espectro
político exija rescatarla… después de décadas de agresión por las cuales no se
ha visto ninguna expresión de arrepentimiento o al menos reconocimiento del
error. Enhorabuena, de todas maneras.
Hay una carrera contra el tiempo para prevenir el
colapso definitivo. Las medidas anunciadas recientemente por el
gobierno, y otras que restan por diseñar y aplicar, tomarán tiempo en rendir
frutos. En el intertanto, paradojalmente, el fin del copago facilitará la
transición de más alumnos del sector público al privado, especialmente con la
extensión de la subvención preferencial hasta el 80% de estudiantes de menores
recursos.
Si en los próximos dos o tres años llegaran a salir del sistema público los mismos 65 mil alumnos anuales, esto significará la pérdida adicional de 15% del financiamiento de las escuelas públicas, con cierres masivos de escuelas, lo cual agudizaría la conflictividad y el círculo vicioso.
Enumeremos once claves para abordar la emergencia,
varias de las cuales están en diseño o trámite legislativo, pero insistamos, en
una carrera contra el tiempo:
1) Darle a la brevedad (vía ley corta) mayores
atribuciones legales al MINEDUC respecto al sistema municipal, a través de
una nueva Agencia de la Educación Pública, incluso en forma previa a que la
“desmunicipalización” se legisle e implemente.
2) Concentrar los esfuerzos en la formación,
renovación y remuneración de directivos de excelencia tanto en las escuelas
como en los sostenedores públicos, cualquiera sea su figura legal.
3) Tramitar a la brevedad la ley de
desmunicipalización. Cada uno de los nuevos entes locales deberá tener un
directorio y secretario ejecutivo, debe contemplar la responsabilidad
administrativa y técnica pedagógica, y debe funcionar con un presupuesto
propio, independiente de un eventual y voluntario aporte financiero de los
municipios. Estas agencias deberán nacer además sin deudas de ningún tipo, y
sin perjudicar el status laboral de los profesores. Su implementación deberá
necesariamente ser gradual, aunque ojalá se legisle rápidamente.
4) Resolver los problemas financieros y las
deudas de arrastre más acuciantes, para compensar el daño causado por esta
agresión insólita y prolongada.
5) Impedir los “descremes” derivados de
selección y expulsión, contemplados en el actual proyecto de ley en lo
referente a Selección.
6) Otorgar (y financiar) generosos bonos de
retiro a profesores auténticamente cansados, implantando simultáneamente
rigurosos procedimientos de selección e inducción de nuevos docentes.
7) Aumentar comparativamente más las remuneraciones
de profesores y directores que trabajen en escuelas vulnerables.
8) Impedir la creación de escuelas particulares
sin requisitos mínimos de calidad y tamaño, tal como lo propuso la
“Comisión Beyer” el 2010.
9) Coordinar los esfuerzos de diversas
instancias municipales,regionales y ministeriales para el fortalecimiento
de la educación pública.
10) Modificar la fórmula de cálculo de la
subvención, incluyendo componentes por matrícula, asistencia (en rangos),
número de aulas (de tamaños razonables), y complejidad del sostenedor, tanto
para escuelas municipales como particulares subvencionadas, reflejando de mejor
manera el verdadero costo de educar, morigerando la competencia desquiciada por
alumnos, e induciendo mayor colaboración inter-escuelas.
11) Sobre todo, generar una nueva épica de la
educación pública como símbolo de unidad nacional y de integración cultural
del país.
Sabemos que es mucho pedir, y que es urgente. Pero
la educación pública es la herramienta más poderosa para alcanzar la
inclusión. No habrá solución a la dramática segregación social chilena sin
una educación pública, gratuita y de calidad, capaz de atraer a estudiantes
social, académica y culturalmente diferentes, en todos los barrios de Chile, de
cualquier estrato socioeconómico.
La educación es un tema de vital importancia para el desarrollo humano de un país, y en este caso se ve como malas políticas fiscales adoptadas por el gobierno merman el sistema educativo público, en este caso de Chile. Esperemos que con ese método de cambiar y reestructurar su políticas no sólo sean palabras que se las lleve el viento., se conviertan en una realidad.
ResponderEliminarEste caso también debe ser analizado para el caso boliviano, para tomar sugerencias de la parte de las soluciones que proponen.
Puedes ser más específico sobre las "malas políticas fiscales" y ver si esto pasa o no en la educación pública del país?
ResponderEliminarEl gasto que quieren evitar en este sector es muy notorio, porque cuando un bien privado suministrado por el sector público debe incurrir en varios gastos desde proyectos de infraestructura, su mantenimiento así como inversión en capital humano.
ResponderEliminarEn el caso de Bolivia los proyectos de alfabetización, los bonos escolares y el desayuno escolar son aquellos incentivos para que exista mayor afluencia y concurrencia de estudiantes, el objetivo principal es que estos obtengan el bachillerato. Actualmente el gobierno en todos sus niveles plantean que la educación es un derecho, y no un privilegio como lo es en CHILE, donde todos los habitantes pueden acceder a una educación.
Creo que la competencia con escuelas/colegios privados ha crecido, porque las escuelas públicas ahora pueden acceder a la tecnología y a becas, además de obtener un título gratuito.
Mientras que Chile realiza intentos frustados, con leyes/normas mal planteados y aplicados es el futuro de su país que se juega.
Aún cuando el nivel de educación este encarecida en Bolivia y que no todos saben aprovechar lo que se ofrece, creo que gracias a eso la oferta de trabajo es mayor que la demanda. Y que para tener trabajo el nivel es más exigente.
Las carencias del sistema educativo afectan en mayor grado a jóvenes de áreas rurales en colegios fiscales, en el aspecto Pedagógico. Gran parte de los profesores de escuela pública dan el mínimo esfuerzo a causa de su mísero sueldo. Una de las principales causas del estado de la educación en Bolivia es la descontextualización existente. “La educación no está referida a Bolivia. No se mira a la propia realidad para transformarla”
ResponderEliminarEn Bolivia parece que el ingreso de estudiantes a Universidades públicas también ha disminuido, ahora la opción que te brindan las Universidades privadas es más cómoda en cuanto a las facilidades que te brindan para la obtención del título, como las oportunidades de trabajos mediante convenios y becas de estudios de postgrado que en la pública por la cantidad de estudiantes es difícil acceder además de que este proceso de selección no parece ser tan transparente.
ResponderEliminarSi bien ahora no se percibe la pérdida de ingresos por la no elección de los estudiantes a realizar sus estudios en una Universidad pública, es probable que en un tiempo se tenga noticias al respecto, sobre todo si él % de ingresos que le llega a las Universidades públicas vía impuestos llegue a disminuir.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarDIEGO APAZA TOLA
ResponderEliminarEn un tema tan importante como el de la educación hay situaciones en común con el caso chileno que podemos tomar en cuenta, los municipios también problemas con la administración de escuelas y colegios, principalmente por la deficiente infraestructura, también aquí existe la creencia cierta o no de que la los establecimientos privados ofrecen mejor educación que los públicos aunque hay colegios privados que no poseen las condiciones mínimas de funcionamiento, antes de que la situación amerite una presión presupuestaria por una subvención a la educación se debe reforzar el sistema público de educación resolviendo problemas con el magisterio inherentes a la educación que garanticen las clases, reforzando la enseñanza de acuerdo a la características de cada región para evitar que la migración campo-ciudad deje vacios los colegios rurales, podemos ver si las olimpiadas científicas muestran si la enseñanza en colegios privados o públicos es mejor.
El problema de la privatización de la educación se debido a la decadente educación que ofrecían los centros de educación públicos los cuales no tenían las condiciones apropiadas para formar a los niños y jóvenes chilenos, por lo que la sociedad encontró una educación supuestamente de calidad en la educación publica aunque esto no fuese tan real , por eso su gobierno debería seguir estas once claves para acabar con la emergencia (considerados por el autor) y a si a tener una educación con inclusión social donde todas las clases sociales se vean respondidas a sus necesidades.
ResponderEliminarUn elemento particular se genera en nuestro medio, ese elemento es la falta de instituciones formales y fuertes que sean las que promuevan la excelencia en la Educación (desde el nivel más básico, hasta que se forman los profesionales), y desde luego, estas instituciones deben ser vigiladas y/o suministradas públicamente. Creo de manera relevante la actuación del gobierno en la formación del capital humano.
ResponderEliminarAlgo muy semejante con el caso Boliviano es que actualmente no se está dando la importancia necesaria a proveer los servicios de Educación Primaria y Secundaria en ciertas zonas, por ejemplo, en la ciudad de La Paz se observa las enormes filas de padres de familia (en las puertas de los colegios) para poder inscribir a sus hijos; y ello es una falla en parte del sector público, y en parte del privado.
Es adversa la realidad al momento de decidir en qué colegio estudiar, los privados tienen cierto nivel de flexibilidad porque como dice el dicho "quien pone la plata, manda", pero sin duda, los privados ofrecen una mejor calidad de enseñanza (por ejemplo en el Colegio Calvert salen conociendo tres idiomas).
Finalmente, algo que en verdad es importante es el tema de salarios que deben tener los educadores (profesores), a este respecto, se debe mejorar sus ingresos ciertamente (como en países ejemplo como Finlandia) pero ello debe ir acompañado de una mayor exigencia en la formación de los mismos, y en su tiempo disponible a la enseñanza.
Un elemento particular se genera en nuestro medio, ese elemento es la falta de instituciones formales y fuertes que sean las que promuevan la excelencia en la Educación (desde el nivel más básico, hasta que se forman los profesionales), y desde luego, estas instituciones deben ser vigiladas y/o suministradas públicamente. Creo de manera relevante la actuación del gobierno en la formación del capital humano.
ResponderEliminarAlgo muy semejante con el caso Boliviano es que actualmente no se está dando la importancia necesaria a proveer los servicios de Educación Primaria y Secundaria en ciertas zonas, por ejemplo, en la ciudad de La Paz se observa las enormes filas de padres de familia (en las puertas de los colegios) para poder inscribir a sus hijos; y ello es una falla en parte del sector público, y en parte del privado.
Es adversa la realidad al momento de decidir en qué colegio estudiar, los privados tienen cierto nivel de flexibilidad porque como dice el dicho "quien pone la plata, manda", pero sin duda, los privados ofrecen una mejor calidad de enseñanza (por ejemplo en el Colegio Calvert salen conociendo tres idiomas).
Finalmente, algo que en verdad es importante es el tema de salarios que deben tener los educadores (profesores), a este respecto, se debe mejorar sus ingresos ciertamente (como en países ejemplo como Finlandia) pero ello debe ir acompañado de una mayor exigencia en la formación de los mismos, y en su tiempo disponible a la enseñanza.