La idea de que se financie el acceso de los mejores estudiantes pobres a
educación superior de calidad parece gustarle a pocos.
@MelendezMarcela
La semana pasada la Ministra de Educación, Gina
Parody, anunció un programa de becas para asegurar que los mejores estudiantes
de los hogares más pobres puedan tener acceso a una educación superior de
calidad. Los elementos de diseño del programa persiguen varios objetivos cuya
bondad es clara para mi:
- Premiar
el esfuerzo y el mérito.
- Romper
el círculo que hace que en Colombia la calidad de la educación a la que se
accede tenga una marcada correlación positiva con el nivel de riqueza del
hogar.
- Obligar
a los estudiantes beneficiarios a terminar su carrera.
- No
obligar a mínimos de desempeño, como obligan la mayoría de becas en la
mayor parte del mundo a los becarios, para no imponer una presión excesiva
a los beneficiarios.
- Obligar
a las universidades privadas a financiar cupos nuevos con estos recursos –
la beca no reemplaza otra beca.
El programa tiene además la bondad de que permitirá
dimensionar en qué medida el acceso a educación superior es un problema de
financiamiento. Mi sospecha es que este es un problema real en una minoría de
los casos, y que un modelo de subsidios a la demanda como este es un buen
instrumento de política para atacar este problema. He conocido información de
cupos que quedan vacantes en programas de alta calidad en universidades
públicas porque no hay quien los demande o porque quienes los demandan no
cumplen con desempeños mínimos para ser elegibles, lo que sugiere que la
expansión de la educación superior depende de manera crítica de realizar
grandes inversiones en la calidad de la educación básica y media. Espero que
las 10mil becas tengan una sobre-demanda por parte del grupo de estudiantes
para el que fueron pensadas. Si no la tienen, tendremos información y habrá que
afinar el rumbo de la política para asegurar la sobre-demanda de las siguientes
generaciones por acceso a estos programas.
El anuncio del programa ha recibido una lluvia de
críticas inesperada:
- Que
las becas no son becas sino créditos: son becas que se condonarán al 100%
a condición de que el becario se gradúe. Si el becario tiene una
explicación de fuerza mayor para interrumpir sus estudios, habrá
mecanismos de salida excepcionales. El diseño del programa no tiene como
objetivo endeudar a los jóvenes colombianos sino asegurar que terminen una
carrera. Es necesario decir esto?
- Que
los estudiantes no son los más pobres: el programa busca llegar a los más
pobres. Hubo un mensaje errado en la página del MEN. Ya está corregido.
- Que
los estudiantes tendrán una alta probabilidad de deserción dado sus
niveles de pobreza: para minimizar esta probabilidad el programa incluye
el pago de un apoyo de sostenimiento a los beneficiarios de hasta un
salario mínimo por mes (hay evaluaciones que muestran un impacto positivo
de la entrega de este tipo de apoyos y la permanencia de los estudiantes
en los programas).
- Que
el programa no pondrá más de 300 becarios en la Universidad de los Andes:
(1) 300 es una cantidad no despreciable – ojalá así sea; y (2) la
Universidad de los Andes no es la única universidad de alta calidad en
Colombia.
- Que
el programa es injusto porque da acceso a la educación superior sólo a los
mejores estudiantes –los más juiciosos y más competitivos– y no a todos:
definamos qué se entiende por justicia. Si es universalidad o nada, nos
vamos a quedar con nada, porque la mayoría de jóvenes de este país no
están saliendo del colegio preparados para cumplir las exigencias mínimas
de un programa universitario de alta calidad y, si salieran, no tenemos
lamentablemente una oferta suficientemente amplia de este tipo de
programas. Hay que invertir en ambos frentes antes de pensar en la
universalidad.
- Que
mejor invertir en la jornada completa universal que en el acceso de los
mejores a educación superior de calidad: ¿por qué? Si hay que poner
programas a competir, el tránsito a la jornada completa no es la inversión
prioritaria para mejorar la calidad de la educación en Colombia. Si se
prioriza por su impacto potencial en otros frentes, es otra cosa. Y nadie
ha dicho que este programa sustituya el esfuerzo que hará este gobierno
por sentar las bases para transitar a la jornada completa.
- Que
el presidente prometió 400mil o 500mil nuevos cupos y que en cambio está
lanzando un programa de 10mil becas: cierto. Pero será que este es el
único programa que se va a impulsar desde el Ministerio de Educación
durante los próximos 4 años o habrá algo más? Mi impresión es que este es
el comienzo y será sólo una pequeña pieza dentro del plan en el que
trabaja el equipo de Gina Parody.
- Que
el programa no se lo inventó Gina Parody, porque había una gente que ya
venía pensando en algo así desde la Universidad de los Andes y que ahora
está en el Ministerio: claro! Por qué los reclutaría Gina Parody para que
trabajen a su lado? Sólo para un efecto de comunicación, dirán algunos.
He leído la ola de críticas con mucho cansancio.
Extraño en la discusión pública las preguntas sustanciales: ¿Si son mejores los
subsidios a la demanda que a la oferta en este caso? O, ¿es necesaria una
combinación de subsidios a la demanda y a la oferta? Y dadas las
características de la demanda por educación superior, ¿pueden inducir las becas
un alza de precios de las universidades de menor calidad? Y ¿alguien ha medido
las tasas de deserción de los estudiantes pobres de mejor desempeño que logran
acceso a universidades de buena calidad? ¿Son menores que la del estudiante
pobre promedio, como uno sospecharía? Y, ¿qué otros elementos va incluir la
política de educación durante los próximos cuatro años?
A mi personalmente me gusta la idea de que nuestros
impuestos se dediquen a pagarle una buena educación a los más pobres, que sin
esa ayuda se educarían diferente o no se educarían, porque estoy convencida que
la educación es la herramienta más poderosa para la movilidad social y el
progreso de las sociedades. Y me ha impactado el tono destructor del debate.
Posdata 1: un ajuste pendiente, para la próxima
oleada de becas, es asegurar también que las universidades públicas queden
obligadas a ampliar su oferta de cupos al admitir a los becarios. Lo que
entiendo es que la ampliación de cupos tiene un impacto automático sobre las
transferencias del Sistema Nacional de Participaciones que recibirían estas
universidades y mientras esto no se solucione, se duplicaría la financiación de
estos nuevos cupos. Por esta razón la ampliación de cupos se impulsará a través
de convenios con las universidades, pero por lo pronto no se ha hecho
obligatoria.
Posdata 2: el presupuesto de la educación para 2015
es de 29.4 billones de pesos. El programa de becas cuesta 150 mil millones
(para que entremos en situación al tener esta conversación).
Un subsidio por el lado de la oferta es más efectivo debido a que aseguras que este beneficio llega al beneficiario, además de considerar que estas personas tienen un mayor animo de superación, sí realmente es el factor económico lo que les falta a esas personas se mostraran los frutos de este subsidio. De cierta manera creas una obligación por parte del beneficiario para obtener buenos resultados.
ResponderEliminarA diferencia de otros subsidios como el caso de Bolivia, donde se les dará un monto a los mejores alumnos tanto de los colegios, como tambien de las universidades, el verdadero objetivo que se genera es la competitividad entre aquellos estudiantes que no necesariamente les hace falta este incentivo, porque las personas que realmente deberían beneficiarse son aquellos que con todos los recursos que cuentan logran aprobar sus cursos, muchos de ellos deben trabajar, ayudar con los deberes en casa y debemos reconocer que un estudiante debería de tener un mayor tiempo disponible para estudiar y realizar sus tareas.
Pero se deben considerar muchos factores que este artículo no esta dando a conocer, pues no sabemos las condiciones en las cuales un estudiante de bajos ingresos debe encontrarse para acceder a este subsidio, el número de beneficiarios y aquello que mi persona importante es como se llevara a cabo el control respectivo de este subsidio.
Calcular el beneficio que obtiene el estado de estos subsidios es difícil de cuantificar, este debería ser un factor para continuar con la beca, en Bolivia el último DS indica que el beneficiario debe trabajar 2 años en una entidad estatal, lo interesante seria poder cuantificar su aporte.
ResponderEliminarSumándome a las cuestionantes, ver si se analizó los múltiples factores paralelos que afectan directamente para la Educación Superior del beneficiario si este acepta las condiciones y si se consideró, por ejemplo dentro del monto de apoyo el pago de sus necesidades básicas alimentación, materiales, vestimenta, medios de transporte, etc ver el grado de nivel de pobreza y en qué condiciones se las va otorgar y como controlar el uso del dinero para el fin establecido. Y evaluar la forma del aporte efectivo de la inversión (Beca) realizada por el Gobierno.
ResponderEliminarYo creo que cuando se quiere se puede y que podría beneficiar a personas que realmente quieran superarse, complementándose con un subsidio para gastos que implica la educación universitaria.
ResponderEliminarSería una buena medida si esta no llega a distorsionarse como lo hacen muchas, debido a la burocracia y corrupción que envuelven este tipo de ofertas académicas.
Estas becas realmente son una nueva inversión, ni mejor ni peor, la idea de destinar más recursos a invertir en educación de individuos que no se pueden endeudar, es decir, los niños. Ahí va el presupuesto destinado a la universidad pública que parece que es el otro único rubro que aumentó sustancialmente en educación.
ResponderEliminarA través de los impuestos recaudados, se asignan determinados porcentajes y uno de ellos es invertir en educación es muy importante ya que estos constituyen el capital humano y hace más productiva a la fuerza de trabajo, pero se debe gestionar esta inversión adecuadamente dentro del presupuesto.
ResponderEliminarComo bien Meléndez lo menciona el artículo, es premiar el esfuerzo a estudiantes con deseos de superación pero que no cuentan con los recursos económicos para hacerlo y me parece un muy buen uso de los impuestos destinados a uno de los sectores claves para el desarrollo de un país. Ahora bien, los indicadores, requisitos de selección para que un determinado estudiante se gane la beca debe ser lo más transparente posible.
ResponderEliminarPor otra parte, el ser candidato a la obtención de becas para un estudiante es ya un reto increíble sobre todo cuando eres elegido porque me imagino como en la mayoría de las becas habrán clausulas obligatorias para el cumplimiento de la beca, que indiquen la devolución de la beca en caso de faltar a las mismas.
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ResponderEliminarDIEGO APAZA TOLA
ResponderEliminarPodemos rescatar muchas observaciones de esta experiencia colombiana, primeramente creo que es importante abordar el problema del acceso a la educación superior a partir de los problemas que siempre han existido en el sistema educativo, como ser la baja calidad de formación en el periodo inicial principalmente en el área rural y en el sector público, la desnutrición de niños que asisten a la escuela, el principal problema en el sistema intermedio y secundario donde a partir de la instrucción técnica y la implementación de las 8 horas diarias, vemos la necesidad de mayor infraestructura, la carga presupuestaria que significaría la alimentación en los colegios. Las becas son positivas desde todo punto de vista, pero por si solas no necesariamente significaran un verdadero impacto en los sectores donde se quiere reducir la deserción y la falta de educación, por lo que al mismo tiempo o antes de un programa masivo de becas como el que pretende implantar Colombia es necesario fortalecer el sistema educativo
el gasto publico destinado al sector de educación tiene un efecto en el crecimiento en el largo plazo, pues dicho factor es muy importante en el aumento de la productividad en un economía. De una parte es cuestionable porque los efectos no son inmediatos pero si de largo plazo. Es una variable importante para el crecimiento sin embargo la forma en la que se la implementa y los criterios con la que se ejerce para muchos este gasto de inversión es cuestionable.
ResponderEliminarLa situación planteada con la incorporación de becas para los mejores estudiantes pobres en el caso colombiano al igual que en toda Latinoamérica es muy cuestionada por las personas que si tienen el acceso a la educación superior ya que suponen que el financiamiento de programas de educación gratuitos para los para estos individuos , traerían en un futuro más profesionales al mercado laboral por lo que se verían perjudicados para optar por algún puesto laboral, aunque pareciera algo discriminatorio, si loes.
ResponderEliminarUNIV.: EDWARD DOUGLAS POZO SANCHEZ
ResponderEliminarSin duda alguna la educacion es una de las variables mas importantes cuando hablamos sobre el preogreso de las sociedades en el largo plazo, y es claro tambien que la educacion superior de alta calidad es en la mayoria de los casos muy dificil de acceder, además de ser muy dificil de financiar, cuando el mercado laboral demanda cada vez mas profesionales de una alta educacion superior especializada. Políticas de educación deberán ser orientadas a la financiacion universal de la educacion superior.
Por lo visto, una medida que incida directamente sobre la inversión en el sector de la educación como lo son éstas becas son acertadas, y al menos teniendo una perspectiva comparada, Colombia está siendo consecuente con sus objetivos de política, y lleva la delantera a Bolivia, pues observamos que tanto a nivel institucional como en términos de gasto en educación no hemos hecho lo necesario para salir adelante en la capacitación del capital humano (a pesar de ser una prioridad y estar asegurada por la constitución).
ResponderEliminarEntre los grandes pendientes que los estados de los países de Sur tienen con su población es la reducción de brechas establecidas por diferentes períodos político económicos. Las Villas, Favelas o como se denominen a los barrios o zonas marginales, cinturones de pobreza compuestos por principalmente por gente migrante que tiene las posibilidades mínimas de insertarse en la sociedad con una adecuada calidad de vida, se han constituido en áreas incluso peligrosas, debido a que se incurre en las mismas en la economía criminal (narcotráfico, trata y tráfico, entre otras).
ResponderEliminarLa educación es la única forma de contribuir en la reducción de los conflictos dentro de estas zonas, por eso es importante que se prioricen los beneficios para este grupo de gente vulnerable.
la iniciativa de premiar a los mejores estudiantes pobres parece una buena opción ya que incentiva a los jóvenes estudiantes a priorizar mas sus estudios con lo que el estado estaría invirtiendo en la educación que según varios analistas lo mejor es invertir en capital humano lo que permitiría alcanzar mejores niveles de desarrollo, pero esto no solo debería ser destinado a los mejores estudiantes pobres sino a todos los estudiantes que sobresalgan en sus estudios para así tener una distribución mas equitativa y el incentivo sea generalizado.
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