La trampa
del subsidio
Jeffrey Frankel
Jeffrey Frankel, a professor at Harvard University's Kennedy School of Government, previously served as a member of President Bill Clinton’s Council of Economic Advisers. He directs the Program in International Finance and Macroeconomics at the US National Bureau of Economic Research, where he is a … read more
CAMBRIDGE – Son pocas las políticas que contraponen
a la buena economía con la buena política tan directamente como los subsidios a
los alimentos y la energía. La cuestión de los subsidios que exceden las
posibilidades de financiamiento se ha tornado central para tres de los nuevos
líderes más importantes del mundo: El presidente egipcio Abdelfatah Al-Sisi, el
presidente electo de Indonesia, Joko «Jokowi» Widodo, y el primer ministro
indio, Narendra Modi.
Al-Sisi está enfrentando la obligación de recortar
los subsidios mejor de lo esperado. A Modi, al contrario, le va peor de lo
previsto, ha llegado incluso a tirar abajo un acuerdo muy esperado con la
Organización Mundial del Comercio. Sobre Jokowi, nada puede decirse aún.
En julio, Al-Sisi logró lo que pocos
líderes en África del Norte u Oriente Medio han podido: recortó bruscamente
los subsidios de larga data al combustible y permitió que los precios aumentaran
entre el 41 y el 78 por ciento. Sorprendentemente, esto
generó pocas protestas.
El programa
de subsidios a los alimentos egipcio, que cuesta más
de 5 mil millones de dólares al año, también requiere una
urgente reforma. El precio del pan se mantuvo tan bajo, que a menudo se usa
como alimento para animales. Los intentos previos para reducir esos subsidios
en los países de África del Norte produjeron descontento, e incluso llevaron al
derrocamiento de gobiernos. Pero parece que el gobierno de Al-Sisi también está
logrando avances en este frente. Los subsidios al pan ya fueron recortados un
13 %.
Al-Sisi no tenía demasiada opción. Incluso con los
recortes, el déficit en la meta presupuestaria del gobierno actual es del
10 % del PIB para el próximo año fiscal (sin los recortes hubiera
sido del 14 %). Sin embargo, pocos esperaban que Al-Sisi, quien
asumió su cargo en un frágil entorno político, actuara más rápidamente que
Modi, quien resultó electo gracias a una aplastante mayoría democrática,
esperanzada con una amplia reforma económica.
En Indonesia, Jokowi heredará una larga historia de
subsidios al combustible cuando asuma en octubre, pero el país ya no puede
afrontar los 21 mil millones de dólares al año (que llegaron a representar el 20 %
del gasto gubernamental). El presidente saliente, Susilo Bambang
Yudhoyono, dio un primer y valiente paso cuando aumentó
los precios de los combustibles hace un año. Los asesores de
Jokowi recomiendan recortar
los subsidios restantes y él ya ha afirmado directamente que piensa
hacerlo gradualmente,
algo que llevará cuatro años.
Los economistas se oponen confiadamente a los
subsidios a las materias primas, porque los mercados de productos agrícolas y
energéticos tienden al ideal de la competencia perfecta, con una gran cantidad
de consumidores del lado de la demanda y de productores del lado de la oferta.
Cuando la competencia es imperfecta, el motivo suele ser el gobierno, no los
grandes monopolios privados.
Los críticos de la mano invisible señalan que, si
se los deja librados a su propio funcionamiento, los mercados privados pueden
fallar de varias maneras. Por ejemplo, la desigualdad del ingreso y las
externalidades medioambientales son dos de las justificaciones más destacadas
para la intervención gubernamental.
Lo sorprendente de los subsidios a los alimentos y
los combustibles fósiles es que a menudo son promovidos en nombre del
medioambiente o de la igualdad, pero habitualmente ayudan poco a lograr esas
metas y a menudo consiguen el efecto opuesto. Menos
del 20 % de los subsidios egipcios a los alimentos
benefician a los pobres. Los subsidios a la gasolina en la mayoría de los
países benefician a la clase media, ya que los pobres caminan o usan el
transporte público. En la India, menos
del 0,1 %de los subsidios rurales para el gas licuado del
petróleo llega al quintil más pobre, mientras que el 52,6 % beneficia al
más rico. En el mundo, mucho
menos del 20 % de los subsidios a los combustibles fósiles
beneficia al 20 % más pobre de la población.
Los subsidios a los alimentos y la energía también
pueden distorsionar las políticas públicas, como ha demostrado el gobierno de
Modi en su intento por proteger los subsidios agrícolas en la India. De hecho,
su veto a un compromiso con la OMC ha desbaratado el avance más importante en
las negociaciones comerciales multilaterales de los últimos diez años.
Los subsidios agrícolas a veces buscan beneficiar a
los consumidores a expensas de los productores, especialmente en los países
pobres, y a veces buscan beneficiar a los productores a expensas de los
consumidores, especialmente en los países ricos. Las políticas indias tratan de
hacer ambas cosas. Gracias a ello, la India ha logrado la extraordinaria proeza
de racionar el grano para los consumidores con precios artificialmente bajos y
sufrir, simultáneamente, un exceso de oferta porque los agricultores reciben precios
elevados. (Los agricultores también reciben subsidios a través de insumos
agrícolas –electricidad, agua y fertilizantes– en perjuicio del medioambiente).
El gobierno ha comprado enormes
reservas de arroz y trigo en descomposición, mientras que la cantidad
limitada disponible para los consumidores se asigna en formas corruptas e
incoherentes con la meta declarada de ayudar a los pobres.
El gobierno desea mantener sus subsidios y
reservas, pero sabe que esto violaría las normas de la OMC. Debido a su
incapacidad para cambiar permanentemente estas reglas, Modi vetó el tan
anticipado Acuerdo sobre
Facilitación del Comercio de la OMC.
Una vez que se implementan los subsidios, son
extraordinariamente difíciles de eliminar. Cuando los precios de las materias
primas en el mundo aumentan, como lo hicieron a menudo durante la última
década, los ciudadanos acostumbrados a que el precio interno se fije en el
mercado están más dispuestos a aceptar que los funcionarios no pueden aislarlos
del shock. Pero quienes están acostumbrados a que los precios de los alimentos
y la energía se establezcan en forma administrativa, responsabilizan al
gobierno.
Ese es un fuerte motivo por el cual no es
conveniente adoptar ese tipo de subsidios en primer lugar. Pero no
necesariamente significa que, una vez implementados, mantenerlos sea la mejor
opción para los políticos con habilidad. Si la alternativa a aumentar los
precios es la escasez o el racionamiento, puede haber protestas de todas
maneras. De manera similar, es poco probable que el líder acostumbrado a dejar
las cosas para más adelante se beneficie si la brecha se amplía cada vez más y
fuerza un aumento aún mayor a la hora de la verdad.
Lo ideal es que otros medios, más eficientes, para
fortalecer los ingresos de los más pobres se implementen al mismo tiempo que se
recortan los subsidios a los alimentos y la energía. Los países en vías de
desarrollo han aprendido mucho sobre
los mecanismos eficientes de transferencia, desde las innovaciones de política,
como las transferencias condicionales de efectivo del programa mexicano Progresa-Oportunidades o la Bolsa
Família brasileña, hasta las innovaciones tecnológicas como el sistema de Identificación
Única de la India. Pero en los países donde el ajuste no llega hasta que una
crisis presupuestaria los obliga, es posible que no se disponga de dinero para
amortiguar las consecuencias con transferencias.
El político hábil probablemente deba anunciar el
desagradable ajuste en cuanto asume el cargo. Jokowi y Al-Sisi parecen haber
adoptado este enfoque. Modi, a pesar de su enorme mandato electoral y del bombo
publicitario sobre las reformasde
mercado, ha decepcionado.

Samuel Alarcón
ResponderEliminarYo diría no hay subsidio que dure 100 años o gobierno que lo aguante, el subsidio tarde o temprano se elimina y una medida que empezó con las mejores intenciones además de mermar los ingresos del gobierno y crear distorsiones en los mercados en el momento es que es eliminado genera problemas sociales, políticos y económicos por ende no hay mejora palabra para describir al subsidio como una trampa, que seduce a los políticos populistas pero que al final debilita a la Economía, claramente no podemos vivir sin ellos pero por lo menos que sean sostenibles y lleguen a los realmente los necesitan.
Un subsidio debería aplicarse cuando el gobierno central realmente lo vea necesario y conveniente, tanto para la misma población como para la economía de un país. Pues si al final de la tarde la decision tomada no es la mejor para la economía de un país el intentar volver atras no será la mejor alternativa, porque simplemente no puedes borrar con el codo, lo que escribiste con la mano.
ResponderEliminarEs tan dificil creer que la salud de una país dependa tanto de una población, muchas veces "INDIFERENTE" aquellas buenas intenciones de las políticas económicas, y que al momento de darles su final, porque es necesario, las personas se resistan a tal desición y solo generen más problemas que en este caso sean de tipo social.
La implementacion de subsidios en una economia sobre determinados productos debe ser evaluada muy cuidadosamente, principalmente se debe evaluar su SOSTENIBILIDAD y su remedio, cosa que por lo visto diferentes gobernantes no lo consideran. Llegar al punto en que este no es posible mantener (debido a que se enfrenta una crisis fiscal) es conducir a una economia a la catastrofe, con repercusiones sociales negativas.
ResponderEliminarAsi mismo no hay que dejar de considerar a los subbsidios como una forma de intervencion en los mercados cuya finalidad tiene sentido social, aunque aquello no significa de exista irresponsabilidad en su manejo.
El problema es que la aplicación de subsidios es muy costosa y distorsiona la actividad económica en la cual la hacen, y también pueden dar lugar a preocupaciones relacionadas con la insostenibilidad fiscal, sobre todo si son por tiempo indefinido. Acá en el artículo toma ejemplos en el mundo, pero en el caso de Bolivia el llamado GASOLINAZO del 2010, se vio el caso de una mala estrategia de levantar una subvención.
ResponderEliminarEl tema de subsidios en general esta destinado a una sociedad que la necesita, sin embargo como señala el autor no siempre beneficia a los mas necesitados. Es por ello que a largo plazo un subsidio puede llegar a ser insostenible. En el caso de nuestro pais los subsidios denotan ayuda social pero connotan una desicion de simpatia politica. Un ejemplo de todo ello es el contrabando que se ha producido y no sabemos con exactitud hace cuanto tiempo, Por otro lado en la aplicacion de un subsidio la reaccion no es la misma en EEUU que en Bolivia la organicacion, estructura e institucionalidad social no es la misma, tal vez estemos anclados a este subsidio de por vida a fin de evitar reacciones de los sindicatos, organizaciones, fejuve´s, etc.
ResponderEliminarUn subsidio se debe emplear cuando el gobierno lo vea preciso para población como para la economía de un país dando así una ascenso a la situación de la economía por un corto periodo de tiempo establecido, la dificultad de esta medida es que la aplicación es costosa ya que genera un gasto extra al gobierno que podría ser destinando estos recursos para que pueden ser empleados a otras actividades económicas al mismo tiempo da lugar a la insostenibilidad fiscal, aun mas si es sobre un tiempo indefinido. Por tanto que a largo plazo un subsidio puede llegar a ser insostenible y en lugar de ser una ayuda como empezó desde un inicio se convierte en una carga pesada para el gobierno que en el tiempo que se decide ser anulado crea problemas sociales, políticos y económicos
ResponderEliminarComo menciona el autor Frankel los subsidios pueden llegar a generar trampas económicas, porque una vez que se implementan subsidios eliminarlos es difícil. Sin embargo, si bien los subsidios favorecen en gran medida a los consumidores, es papel del Gobierno antes de dictar un subsidio, debe realizar un análisis económico donde sus egresos sean sustentables en el tiempo y que esto no genere una deuda interna. Ahora bien, y es cierto como menciona el experto son pocas las políticas que contraponen a la economía.
ResponderEliminarCreo que en el caso Boliviano las subvenciones cada año se incrementan y cada vez aumentan el propio problema, todo debido al consumo de energéticos pero su producción aun no esta en buenas cifras, este problema nos lleva a analizar si de verdad esta subvención favorece a la gente de escasos recursos, y si es así cuanto favoreció a disminuir la desigualdad o la pobreza en Bolivia ya que uno de los mayores problemas que tiene el gobierno es el control en las fronteras de la salida de la gasolina, con esto el problema se nos agrava ya que mucho de este dinero que sirve para la subvención ahora mismo podría generar nuevas oportunidades en distintas áreas productivas o una mejora de la educación. el gobierno actual asegura mediante el vicepresidente que las subvenciones continuaran sin percances debido a la mejora económica del país habrá que analizar esa solución que a mi parecer solo es vista a corto plazo.
ResponderEliminarEl subsidio es un tema que seria muy interesante debatirlo, porque subvencionar un bien y luego cortar ese subsidio ya sea por bajar el gasto fiscal, puede generar desastres en la sociedad (marchas, huelgas, etc.),un claro ejemplo es cuando el gobierno actual decidió cortar la subvención a la gasolina a causa del incremento los precios internacionales de los combustibles que generan un crecimiento económico al país. Tal vés el gobierno debió cortar la subvención de manera gradual, como aquí nos explica este artículo.
ResponderEliminarQueda claro que crear un subsidio es como entrar a una trampa, tal cual lo explica la nota. Entonces lo importante es analizar si vale la pena o no caer en esta trampa. Por ejemplo, analizando el subsidio a los alimentos, este puede traer beneficios a un país, pero también una serie de sacrificios. Los beneficios que genera el subsidio son: la disminución de la desnutrición en la clase baja, la mejor accesibilidad de alimentos entre todos los habitantes, y aceptación general por parte de la población, claro que todos estos beneficios también traen consigo una aceptación política. Mientras que los sacrificios (que no son explícitos ante los ojos de la población como los son los beneficios) o costo de oportunidad a los que la población está obligada a tomar vienen por parte de la falta de inversión pública, falta de gasto por parte del gobierno, déficit fiscal, y deuda interna y externa. Claramente, al analizar los beneficios y desventajas del subsidio, la población solo observara las ventajas y las desventajas son captadas más que todo por el gobierno, y justamente ese es el motivo por el cuál, ante la eliminación del subsidio, los más perjudicados aparentemente son los habitantes. Pero realmente será que en este caso es más importante que el gobierno presente superávit fiscal y no genere deuda? O será más importante que la gente tenga más acceso a los alimentos y esté más saludable y por consiguiente sea más productiva por lo que generaría más ingresos y mejore su nivel de vida?
ResponderEliminarEste es un tema muy delicado y con muchas cuestiones como: a quienes realmente beneficia el subsidio? Que pasa con el contrabando? Como sabemos si vale la pena caer en la trampa? Estas y otras son cuestiones que deben ser investigadas más a fondo.
Los subsidios a los alimentos y a la energia son los mas recurrentes en los paises esto va en justificacion de que existe mayor desigualdad en cuanto a recibir dichos bienes pero en el analisis empirico vemos que no es asi ya que este subsidio beneficia a sectores de ingresos altos y medios y no llega asi al sector objetivo.
ResponderEliminarComo se ve en los ejemplos de los tres paises en ninguno recortando poco a poco el subsidio se llega a la meta presupuestaria del gobierno ya que este recorte gradual al que nos referimos es de un plazo entre 3 a 5 años.
Los subsidios son ESTABILIZADORES económicos, determinar si es bueno o malo subsidiar es como tratar de encasillar el concepto en una dicotomía de blanco o negro. De hecho, un subsidio puede ser beneficioso para la economía en la medida en que estimule la demanda, la producción y la generación de empleo.
ResponderEliminarSin embargo, en el caso específico de la energía, los subsidios, inicialmente establecidos para paliar la creciente alza resultante del incremento de los precios internacionales del petróleo, han tomado un cariz perverso y de larga duración.
El autor de la nota indica: "En la India, menos del 0,1 %de los subsidios rurales para el gas licuado del petróleo llega al quintil más pobre, mientras que el 52,6 % beneficia al más rico. En el mundo, mucho menos del 20 % de los subsidios a los combustibles fósiles beneficia al 20 % más pobre de la población."
En este caso se nota claramente que el subsidio beneficia más a un sector que quizá pueda pagar el precio real del combustible, desde mi punto de vista esa es la trampa en cual caen varios gobiernos que lo subsidian.
En el caso boliviano, hace más de una década se mantiene congelado los precios del GLP, diesel y la gasolina, el año 2005 el Estado destinó 108 millones de dólares para subvencionar los hidrocarburos en el país, sin embargo esta cifra fue aumentando de año en año hasta llegar al 2013 a 1.060 millones de dólares.
Diésel, gasolina y gas licuado de petróleo (GLP) son los hidrocarburos líquidos en los que más recursos de la subvención se gastan por la importación. Subvención que con relación al Producto Interno Bruto (PIB) es el más alto de la región, ya que cerca all 5% del presupuesto general del estado se destina para subvencionar los hidrocarburos en Bolivia, la pregunta que debemos hacernos es, cuanto % de la población pobre de nuestro país es beneficiada con esta.
en mi opinion si bien el subcidio a diversos sectores con el fin de promover la igualdad en consumo de los diversos agentes en la economia mas que todo dirijido a ayudar a la clase media y pobre....como señala en la lectura que los subcidios solo benefician a algunos y no realmente a los que los nesecitan...en mi opnion cuando se tome una politica como esta deve tenerse muy en cuenta el impacto y apoyo a los que se nesecitan ya que si bien el subcidio se puede lograr a eliminar a mediano a largo plazo el cual como otros señalan no es ningun problema ay que tomar en cuenta que la subencion a corto plazo limita la aplicasion de politicas economicas por parte del sector publico.
ResponderEliminarDashida Villanueva
ResponderEliminarLa implementacion de subsudios en la economia genera distorciones de las politicas publicas, tratando de beneficiar a los consumidores caemos en la trampa del subsidio como hace referencia la lectura, debido a que en el momento que un gobierno decide aplicarlo independientemente de que sea necesario mantener este subsidio genera un costo que llega a ser representativo con el paso del tiempo , y que estos recursos puedan ser implememtados en otras areas que si beneficien y tienen un mayor impacto en la sociedad a comparacion de los subsidios si esto es lo que de busca, o caso contrario ya representa un costo muy alto mantenerlo es cuando decide eliminarlos se presenta un tema complicado debido a quese ve reflejado en problemas economicos,sociales y politicos.
Los subsidios son un arma de doble filo comprendidas tanto en ventajas y desventajas (generan beneficios a expensas de otros), en primera si bien se intenta beneficiar a los que más lo necesitan, pero es un peso para el gobierno en cuanto al incremento del excedente de gastos que el gobierno realiza (gastos por ingresos de impuestos y deuda), sin embargo para un país en desarrollo, tiene mucha sensibilidad denotadas en una perdida social mismos reflejados con alza de precios de otros bienes de la canasta básica. Hablar de la disminución gradual de subsidios es igual a querer salir de esta difícil trampa.
ResponderEliminarSe debería implementar un subsidio siempre y cuando se tenga en claro quiénes son los beneficiarios más necesitados y dentro de ellas implementar alternativas para contrarrestar ante un eventual corte.
Primero debemos comprender que un subsidio como una ayuda económica la cual la hacen los gobiernos con el fin de abaratar los costos de determinados bienes , proyectos, etc esto claro si al igual que el autor suponemos que los subsidios son lo mismo que las subvenciones. La utilización de los subsidios en si son medidas económicas populares por lo cual muchos países del mundo las instauran , mas concretamente en nuestro país la subvención o ayuda económica se da con los carburantes , la harina, entre los mas importantes, productos que si se vendieran a su precio regular , elevarían el costo de vida. Por eso nuestro presidente las mantiene , pero hay grandes problemas que trae a acotación por el contrabando y la internalización de los autos (chutos) esto en el caso de los carburantes, ademas de la disposición millonaria para cubrir estos subsidios.
ResponderEliminarLa buena noticia es que según las declaraciones del presidente se garantizara la soberanía energética en el año 2016 con el pleno funcionamiento de las plantas separadoras de líquidos , por lo cual se reduciría a cero el monto para el subsidio de dichos carburantes.
El tema de los subsidios ha sido y sigue siendo una preocupación, tanto para analistas privados como para funcionarios estatales donde se coincide en que hay un dinero perdido en importaciones de combustibles.En Bolivia se ha estado subvencionando el combustible y es claro que si realmente se cobrara el monto sugerido por litro de gasolina sería un grave golpe a las familias y a la economía en si.Por lo tanto se producen problemas sociales como marchas, paros, etc. que igualmente perjudican a la economía conviertiendose en un circulo vicioso. Varios analistas coinciden en que el gasto del subsidio es de más de tres puntos del Producto Interno Bruto (PIB), lo que genera otros costos. Para ponerlo en sencillo: es un mal negocio subsidiar cuando se podría generar iniciativas de industrialización de gas natural.
ResponderEliminarMaria Rosario Velasco B.
ResponderEliminarAl-Sisi recortó bruscamente los subsidios al combustible y los precios aumentaron entre el 41 y 78% pero tuvo la suerte de que se generaran pocas protestas. Los subsidios a los alimentos y los combustibles fósiles son promovidos en nombre del medio ambiente o de la igualdad pero poco se logra esa meta generalmente los subsidios benefician a la clase media por ejemplo en nuestro país el subsidio de la gasolina beneficia a los que tienen movilidades e incluso al contrabando pues los pobres continúan utilizando colectivos, micros o minibuses.
Como menciona el título en el subsidio existe una trampa ya que una vez que se implementan son difíciles de eliminar pues los subsidios generalmente van a los alimentos y a la energía y su eliminación conlleva conflictos sociales que incluso pueden desestabilizar a un Gobierno.
Es de conocimiento general La Crisis Mundial del 2008-09, repercutió y sacudió más fue a la Economía Europea, debido a que en Europa se aplicó el Modelo del Estado de Bienestar otorgando bastantes subsidios y beneficios a la población, si bien en su momento se beneficiaron muchas personas ahora su situación es complicada y se puede apreciar que los subsidios no son tan beneficiosos.
La aplicación de subsidios tiene ventajas como desventajas, por ejemplo un subsidio al consumo genera un efecto ingreso porque el monto que se destina al subsidio de un bien es equivalente al incremento del ingreso del consumidor, o la aplicación de un subsidio hace que se transfieran recursos de los sectores más productivos a los menos productivos de la sociedad `para evitar desempleo, migraciones, etc; sin embargo los subsidios son incapaces de eliminar la pobreza, porque crean desincentivos a la actividad productiva y también dependencia. Además de que los subsidios generan altos déficits en el presupuesto del gobierno, la mayoría de los subsidios no están bien focalizados (ya que lograr la focalización es muchas veces difícil), y debido a esto se cae en la trampa del subsidio
ResponderEliminarLa conclusión propia, son "políticas que atrapan" que sólo se sale cuando los gobiernos enfrentan muy agudas crisis fiscales, fuertes presiones internacionales y/o se perciben muy seguros políticamente. Finalizando, es que los gobiernos quedan atrapados por una política pública por la que reciben finalmente muy pocos aplausos y les deja cada vez menos margen para orientar el presupuesto hacia sus prioridades políticas."
ResponderEliminarEn el artículo se hace una detallada referencia sobre el impacto y la orientación de los subsidios. Aplicados en los países en desarrollo, no han hecho más que causar problemas a nivel económicos sin lograr beneficiar a la población más vulnerable. Debido a la influencia de las grandes transnacionales de la alimentación, muchos de los subsidios alimentarios benefician al empresario, más que al consumidor o productor local. El artículo refuerza la corriente de que en un proceso de crisis lo menos recomendable es optar por los subsidios.
ResponderEliminarEn si los suicidios deberían ir a la población con menos ingresos, por que en nuestro país tenemos subsidios a los combustibles y alimentos, como la gasolina, harina, carne, arroz, etc, pero este subsidio es aprovechado para contrabandear combustible y GNB a otros países donde el precio es mucho mas alto, los alimentos son comprados por los mismos comerciantes sin rebajar los precios a los consumidores así la gasolina es un beneficio para los transportistas y estos incrementan los pasajes sin cumplir sus rutas a eso se suma las movilidades indocumentadas que de igual manera consumen combustible, dando problemas a nuestra economía que necesita recursos e inversión en otras empresas.
ResponderEliminarAun para las economías emergentes sigue representando un mal los subsidios; a simple vista no representa un mal pero cuando se ve la otra cara de la moneda esta representa un mal benigno, que va creciendo a medida que va transcurriendo el tiempo, ya que las economías de mercados con el transcurrir del tiempo estas son mas dinámicas y no se quedan estáticas.
ResponderEliminarPara aquellas economías que no alcanzaron un grado de desarrollo económico, los subsidios; especialmente a los alimentos y energía, pueden distorsionar las políticas públicas, y ocasionan: descontentos de la sociedad que llevan al derrocamiento de los gobiernos, y estos entran en una recesión económica.
Por ende cada nación debe, de ayudar, ayudarse a no optar por políticas de subsidio.
Aun para las economías emergentes sigue representando un mal los subsidios; a simple vista no representa un mal pero cuando se ve la otra cara de la moneda esta representa un mal benigno, que va creciendo a medida que va transcurriendo el tiempo, ya que las economías de mercados con el transcurrir del tiempo estas son mas dinámicas y no se quedan estáticas.
ResponderEliminarPara aquellas economías que no alcanzaron un grado de desarrollo económico, los subsidios; especialmente a los alimentos y energía, pueden distorsionar las políticas públicas, y ocasionan: descontentos de la sociedad que llevan al derrocamiento de los gobiernos, y estos entran en una recesión económica.
Por ende cada nación debe, de ayudar, ayudarse a no optar por políticas de subsidio.
Sin duda debemos resaltar que gran parte de las políticas de Subsidio (especialmente en América Latina) han sido implementadas durante los gobiernos como una estrategia de ganar votantes, y también como una solución (vista como rápida) para poder generar estimulos en la demanda; por lo tanto, los subsidios o subvenciones tienen un efecto altamente discutible con respecto a: quiénes lo reciben, y cómo lo emplean, de manera que con toda certeza se puede afirmar que no es un buen instrumental, por ser degenerativo con el paso del tiempo (las personas se mal acostumbran a éstos) y sobre todo por ser en muchos casos una carga para el gobierno.
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